top of page

¿Cómo reaccionar cuando se nos cuestiona acerca de nuestra fe?

“Más cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar. Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros” Mateo 10:19-20 (RVR1960)

Cuando de pronto se nos cuestiona acerca de nuestra vida cristiana, no podemos pensar en contestar a las preguntas que se nos hacen sobre nuestra fe, sin antes haber hecho conciencia de que nuestro corazón se está santificando en Cristo a través de la obra del Espíritu Santo, y de que nos estamos preparando en la Palabra mediante su estudio.   

¿Por qué? Porque si el Espíritu Santo no está obrando en nuestro interior, y lo que hablamos no es la Palabra sino nuestra manera de pensar, podemos cometer ciertos errores.

¿Cómo qué errores podemos cometer? De una forma inconsciente o consciente, podemos dejarnos llevar por lo que aún hay en nuestro corazón. Ejemplos: Si en nuestro corazón aún hay síntomas de orgullo, trataremos de discutir sobre el evangelio solamente para presumir de lo que sabemos y no para glorificar a Cristo. O, si en nuestro corazón aún hay síntomas de incredulidad, hablaremos de las cosas de Dios pero sin creer que ÉL puede obrar a través de nuestras palabras.

“Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” 1 Pedro 3:15 (RVR1960)

Lo ideal siempre va a ser estar preparados para responder a lo que nos pregunten, pero: ¿Qué hago cuando me hacen preguntas y aún me considero débil en mi fe, o con poco conocimiento de las Escrituras acerca del tema que me preguntaron?

  • No permitas que el temor gobierne tu corazón por no saber responder. Se sabio, y date cuenta de que aunque no conoces a profundidad sobre algo, eso no significa que eres menos cristiano. Ten clara tu identidad en Dios.

  • Analiza cuál es la intención con la que se te está cuestionando, y si descubres que te están preguntando con un interés equivocado, mejor evita el momento. Y si te preguntan con un deseo genuino de aprender, pero desconoces la temática, diles que te permitan investigar más y después les aclararás las dudas.

 

De forma general…

Cuando iniciamos nuestro proceso de comunión con Dios, al habernos arrepentido genuinamente por nuestros malos caminos, en automático iniciamos un camino hacia la santificación que es en Cristo Jesús. Ahora, Dios está interesado en santificar desde el pensamiento más íntimo de nuestra mente, hasta los sentimientos más ocultos de nuestro corazón.

De la misma manera, y sin caer en vanas discusiones, hay que hacernos de la siguiente pregunta: ¿Cada parte de mi cuerpo, de mi alma y de mi espíritu está glorificando al Señor? Y se al hacernos esta pregunta, nos vemos confrontados por llevar de cierta forma nuestra vida, entonces es necesario dejar que Dios se siga perfeccionando en nuestro ser.

“Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir” 1 Pedro 1:5 (RVR1960)

“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”

1 Tesalonicenses 5:23 (RVR1960)

Jesus M. Vidales G.

Contacto 
Telefono:5539233079 
Email: jovenescondecision@gmail.com 

Calle Martillo #98 Col. Artes Graficas Ciudad de México

© 2023 by Lion Heavy Gear. Proudly created with Wix.com

bottom of page